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miércoles, 15 de junio de 2011

Homenaje

Al cumplirse 25 años del fallecimiento de Jorge Luis Borges (14 de junio de 1986) , la ciudad de Venecia le rinde su homenaje  construyendo un laberinto de plantas. El mismo está inspirado en su famoso cuento "El jardín de los senderos que se bifurcan".




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martes, 24 de agosto de 2010

Recordando a Jorge Luis Borges



Nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899. Aunque es muchas veces criticado por sus ideas y pensamientos, es necesario rescatar la erudición de sus letras, su originalidad y perfección en el lenguaje. Su obra es reconocida, estudiada y analizada en todos los idiomas.
Borges también es un "referente" en el mundo de la Argentina.
Falleció en Ginebra, Suiza, el 14 de junio de 1986.

                       Lectores


De aquel hidalgo de cetrina y seca
tez y de heroico afán se conjetura
que, en víspera perpetua de aventura,
no salió nunca de su biblioteca.


La crónica puntual que sus empeños
narra y sus tragicómicos desplantes
fue soñada por él, no por Cervantes,
y no es más que una crónica de sueños.


Tal es también mi suerte. Sé que hay algo
inmortal y esencial que he sepultado
en esa biblioteca del pasado
en que leí la historia del hidalgo.
Las lentas hojas vuelve un niño y grave
sueña con vagas cosas que no sabe.

martes, 25 de mayo de 2010

Jorge Luis Borges y La Recoleta

Jorge Luis Borges (1899-19869) escribe en 1923 "Fervor de Buenos Aires", uno de sus primeros libros de poesías donde podemos encontrar el poema La Recoleta.

La Recoleta


Convencidos de caducidad
por tantas nobles certidumbres del polvo,
nos demoramos y bajamos la voz
entre las lentas filas de panteones,
cuya retórica de sombra y de mármol
promete o prefigura la deseable
dignidad de haber muerto.
Bellos son los sepulcros,
el desnudo latín y las trabadas fechas fatales,
la conjunción del mármol y de la flor
y las plazuelas con frescura de patio
y los muchos ayeres de a historia
hoy detenida y única.
Equivocamos esa paz con la muerte
y creemos anhelar nuestro fin
y anhelamos el sueño y la indiferencia.
Vibrante en las espadas y en la pasión
y dormida en la hiedra,
sólo la vida existe.
El espacio y el tiempo son normas suyas,
son instrumentos mágicos del alma,
y cuando ésta se apague,
se apagarán con ella el espacio, el tiempo y la muerte,
como al cesar la luz
caduca el simulacro de los espejos
que ya la tarde fue apagando.
Sombra benigna de los árboles,
viento con pájaros que sobre las ramas ondea,
alma que se dispersa entre otras almas,
fuera un milagro que alguna vez dejaran de ser,
milagro incomprensible,
aunque su imaginaria repetición
infame con horror nuestros días.
Estas cosas pensé en la Recoleta,
en el lugar de mi ceniza.
Jorge Luis Borges